El osito de Julia

Cuando la pequeña Julia abrió su regalo, una sonrisa de oreja a oreja apareció en su cara. No podía creérselo, tenía en sus manos ese osito de peluche marrón y redondito que tanto quería. Le llamó Micho y durante todo el día no paró de abrazarlo y darle mimos.
Sus padres habían estado recorriendo las tiendas durante la última semana, de arriba para abajo, en el centro de la ciudad y en los centros comerciales de las afueras. Y ahora sabían que el tiempo empleado había merecido la pena. La sonrisa de Julia recompensaba cualquier esfuerzo.
Después de horas de juegos, paseos y siestas acompañado de Julia, Micho se puso enfermo. Ella tenía miedo a los médicos y los hospitales, e intentaba darle a Micho todos los cuidados que podía, pero no conseguía recuperarse.
Por suerte su colegio participaba en la actividad extraescolar Teddy Bear Hospital, organizada por la concejalía de Educación del Ayuntamiento de Oviedo.
Julia les explicó a los alumnos de Medicina qué le pasaba a su osito, mientras paseaban por el hospital y los médicos realizaron una exploración a Micho, le dieron a la pequeña una receta y se dirigieron a la farmacia del Hospital de Ositos de Peluche a buscar el tratamiento.
Los médicos le explicaron por qué es importante mantener una buena higiene bucodental, en qué consiste una buena alimentación y cómo saber cuáles son los alimentos sanos.
De vuelta a casa, con Micho totalmente recuperado, Julia les contó a sus padres que había perdido el miedo a ir al médico y les hizo una demostración de cómo tenían que lavarse los dientes y lo importante que era.


